Ante todo quiero aclarar que no soy sexóloga; tampoco soy exactamente una terapeuta sexual. Sin embargo, gracias a más de 20 años de formación y experiencia en las áreas de sexualidad e intimidad, puedo ofrecer orientación terapéutica y/o práctica sobre (casi) cualquier tema relacionado con sexo, sexualidad, salud sexual, intimidad, relaciones de pareja o conjuntos relacionales. 

Llevo muchos años practicando meditación y mindfulness a nivel personal. Durante mi paso por la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal (2009- 2015) profundicé en la práctica, utilicé el enfoque de mindfulness transpersonal en mi trabajo como terapeuta y como tutora enseñé mindfulness y meditación transpersonal a los alumnos. Creé Sexfulness® en el 2013; fue la fusión natural de mi trabajo e interés propio en la intimidad con mindfulness, tal como lo estaba practicando entonces.

En los últimos dos años ha cambiado mi práctica, y con ello, el enfoque de sexfulness®: le he incorporado mucho más corazón…bondad…y templanza. Conocí una aproximación a la meditación y al mindfulness basada en la compasión y la bondad, siguiendo fundamentalmente la filosofía y enseñanzas de Tara Brach y Jack Kornfield. Me siento muy, muy bien con esta evolución.

Quizás te estés preguntando: ¿Para qué sirve Sexfulness®?

Sexfulness® te puede ayudar a:

Reconocer cómo vives la intimidad sexual, emocional y relacional a través de tus patrones repetitivos, en situaciones ocasionales o en algún momento puntual.

Acoger, con compasión y amabilidad, lo que hay. Especialmente cuando rechazas lo que “hay” porque no te gusta,  te duele o crees que te sientes mejor ignorándolo.

Indagar amablemente sobre ello para desvelar lo que puede estar ocultando.

Abordar terapéuticamente lo que va aflorando, cuando fuera necesario.

Nutrir y atender aquello que aflora como carencia, trauma o sufrimiento.

Permitir que los procesos de transformación se desarrollen orgánica y respetuosamente…sin forzar, sin prisas, sin exigencias mentales para que “se solucione YA”.

En el camino, aprender a ser flexible ante los giros inesperados y a reinterpretar lo que en principio te parece un retroceso o indeseable.

Sexfulness® se basa fundamentalmente en poner en practica mindfulness compasivo (con todo lo que incluye) en los ámbitos de la intimidad sexual, emocional y relacional.  

Todo ello te ayudará a:

1- Crear espacio silencioso interno y externo para que la inspiración respecto a potenciales cambios pueda surgir con mayor creatividad y autenticidad- desde un lugar que no son tus pensamientos.

2- Reconocer tus pensamientos por lo que son y aprender a salir de sus trampas.

3- Estar plenamente conectado/a con, y presente en, tu cuerpo.

4- Aprender a interpretar el lenguaje de tu corazón, reconocer tu ser esencial y a escuchar lo que dice tu cuerpo.

5- Bajar barreras que tu sistema límbico ha erguido, inconscientemente, para evitar que sientas vulnerabilidad, empatía, amor, placer y/o gozo (entre otras cosas).

6- Percibir corrientes de energía que circulan a través de ti desde tu concepción, que no habías reconocido o has olvidado.

7- Experimentar con naturalidad estados de intimidad sexual, emocional y relacional plena, profunda y autentica contigo mismo/a y con otras personas.

7- Recordar tu estado esencial de infinitud e interconectividad con TODO dentro del tejido multiversal … recordar que experimentamos la frecuencia vibratoria de ese tejido, gracias a nuestros cuerpos, como “Amorgasmo”.

8- Compartir conscientemente, con otra persona y/o con otras personas, esa re-conexión amorgasmica existencial.

La palabra Sexfulness® se me ocurrió a mi allá por el año 2013. Es algo así como sexo, intimidad y relaciones afectivas vividas desde una actitud de “mindfulness” y “heartfulness” (o con atención plena y corazón pleno).  

Pero cuidado; no es una técnica, ni es un método. Es más bien un camino… o una investigación continua sobre el sentido de las relaciones intimas físicas y emocionales… o un aprendizaje sobre para qué y cómo poder experimentar intimidad autentica y plena  con uno mismo y con otras personas.

Un buen día tomas la decisión que quieres vivir tus relaciones íntimas, afectivas y físicas, de forma distinta a como lo has hecho hasta el momento. Quizás no lo sepas aun, pero se te acaba de abrir una gran, gran puerta. Porque sabes, ese anhelo que sientes de compartir relaciones íntimas de calidad y calado con otras personas quizás contiene un llamamiento más profundo, más amplio…que viene desde esa parte de ti que a veces llamamos el “alma”.

El anhelo de sentir conexión autentica y profunda con otras personas es algo que sentimos casi todos los seres humanos. Necesitamos, para sobrevivir y desde el momento que nacemos, crear vínculos emocionales y físicos con otras personas. La hormona y neurotransmisor, “oxitocina” tiene como función (entre otras) facilitar el proceso del nacimiento y la lactancia, y de asegurar que esos primeros vínculos se generen. La oxitocina, también conocida como “la hormona del amor”, logra que nuestro cuerpo enterito sea capaz de reconocer la sensación de “amor”, de vinculación y de pertenecer, mientras vivamos. Vale que el proceso no siempre funciona óptimamente, pero estamos conformados biológicamente para que sea así.

Nuestros cuerpos tienen lo necesario para darnos la experiencia de conexión plena con la Totalidad. La próxima vez que tengas un orgasmo, si puedes, intenta recordar lo que pasaba dentro ti justo en el momento explosivo, expansivo, del mismo. ¿Has tenido un orgasmo simultáneamente con otra persona alguna vez? ¿Qué sentiste? Los orgasmos ocurren gracias a la oxitocina…por si no lo sabías. Y también, mira por donde, gracias a la acción de la adrenalina, la hormona y neurotransmisor que interviene cuando estamos ante el peligro, o sentimos miedo. Amor y miedo. Vida y muerte. Tiene un punto poético, ¿verdad?

Es curioso que desde antes de nacer ya estamos biológica y energéticamente “programados” para buscar y mantener vínculos afectivos con otros seres humanos…para sentirnos unidos. Nacemos en cuerpos individuales, percibiéndonos como “separados” de otras personas por la piel que nos envuelve, y, sin embargo, algo nos impulsa irrefrenablemente a buscar la anhelada y primitivamente recordada experiencia de no estar separados. Nos morimos, creyendo muchos que es la separación definitiva, para volver a ser parte de la Totalidad. ¿Recordaremos?

¿Será que no estamos “separados” realmente? ¿Será tan solo una percepción distorsionada la que nos lleva a sentir que estamos solos, desconectados? Eso parece.

Al estar “vivos”, experimentamos algo que parece una broma cósmica. Porque ya se sabe sobradamente que todo, absolutamente TODO lo que es o puede ser, está conectado e interrelaciona entre sí. La física cuántica se ha encargado de demostrarnos con “pruebas” ESTO que millones de humanos ya sabían de manera intuitiva y practica desde tiempos inmemoriales. No deja de tener cierta gracia que nos toque recordar algo que es inherentemente nuestra esencia.

Ya que es así, ya que somos una especie de “broma” cósmica… ¿por qué no jugar?  Riamos…divirtámonos… y juguemos como niños hasta volver a percibirnos unidos, a recordarnos como parte de todo…irremediablemente interconectados los unos con los otros aquí en este planeta…y asombrosamente conectados con la Totalidad…a la vez partes y participes en la creación infinita. Somos, en un campo unificado, infinito, que vibra en lo que parece ser una frecuencia que se asemeja muchísimo, sospechosamente, a la frecuencia que tiene el “amor” (medidos ambos tecnológicamente).

Sexfulness® puede convertirse en ese terreno de juego.

El sexo, el amor y la consciencia son vías naturales que ofrece nuestro cuerpo para “re-cordar” lo que somos esencialmente. A través del amor, el sexo y la consciencia podemos experimentar reconexión. No tengo muy claro que estas tres cosas sean completamente independientes, pero se puede “jugar” con las tres en diferentes combinaciones para sentir “conexión”. La certeza de estar conectados esencialmente es, para mí, equiparable a lo que se siente cuando experimentamos autentica intimidad con otra persona o personas, cuerpo a cuerpo.

En mis talleres y cursos de Sexfulness®, investigamos a fondo como nos sentimos, como reaccionamos y qué nos sucede en el amor condicionado y en el Amor no condicionado, en las interacciones sexuales y/o eróticas y en las prácticas meditativas o de “mindfulness”. Investigamos jugando, intentando hacerlo con la mirada y la actitud curiosa e inocente de niños/as. Facilito y enseño muchos contextos a través de los cuales los participantes pueden empezar a experimentar intimidad autentica consigo mismos y con otra persona o personas…y así, cuando surge, puedan volver a saberse, consciente y plenamente, en conexión con Todo.

COLABORACIONES

Actualmente con Iván Chicharro (Iván Chichán en Facebook), facilitando experiencias que conectan: Tantra Play®, Salbajando al Corazón, Pinceladas de Música y Sexo Salvaje…y otras.

Desde el año 2008 tengo el privilegio y el placer de colaborar con el equipo de Los Placeres de Lola http://www.losplaceresdelola.com ofreciendo mis actividades de Sexfulness® y Mujereidad.

De julio 2016 a julio 2017 colaboré con Sex Academy Barcelona y Sex Academy Madrid facilitando propuestas grupales en Madrid y en Barcelona.

Con Lokos de Amor en el evento “Lokos de Amor” que tuvo lugar en Madrid el 26/3/2017.

Con Antonio Shibarita, mi pareja, co-facilitando sesiones de Shibari Terapéutico, Shibari para la Ampliación de la Consciencia, talleres de Iniciación al Erotismo de las Cuerdas y talleres de Introducción a las Sexualidades Alternativas.

Anteriormente…como tutora, formadora y terapeuta especializada en Sexualidad Consciente, en la Escuela Española de Desarrollo Transpersonal, 2010-2015.